Algunos errores se pagan caro, literalmente, en una reforma. Aquí tienes los más habituales para que no te pasen a ti.
No pedir presupuesto por escrito
Un acuerdo verbal es la puerta de entrada a discusiones sobre qué se incluía y qué no. Exige siempre un presupuesto detallado antes de empezar.
Elegir solo por precio
El presupuesto más barato no siempre es el mejor negocio si obliga a repetir trabajos después. Compara qué incluye cada presupuesto, no solo la cifra final.
No prever un margen para imprevistos
En reformas de viviendas antiguas es habitual encontrar sorpresas al abrir paredes o suelos. Reservar un 10-15% adicional evita disgustos.
Cambiar de idea a mitad de obra
Cada cambio sobre lo ya presupuestado suele costar más que si se hubiera decidido desde el principio. Define bien el proyecto antes de empezar.
No revisar las instalaciones antiguas
En pisos con años, merece la pena revisar fontanería y electricidad aunque no se vaya a tocar esa zona — puede ahorrarte una obra futura.
¿Quieres evitar estos errores desde el principio? Pide presupuesto y te asesoramos sin compromiso.